Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

Pervertido yo?

Adoro la humillación... qué le voy a hacer!
Fantasías de un sumiso cornudo

Hay veces que como fantasía (menos mal que solo es así) me pone la idea de vivir en una relación de malos tratos. Una relación en que a ratos, cuando le apeteciese jugar a ella, me tuviese atemorizado. A base de gritos, bofetadas, golpes,... Absolutamente arbitrario, alejado de la idea de castigo, sino simplemente disfrutando del hecho de que con cada golpe me excito más.

Eso sí, me ha sucedido. Recibir una buena bofetada. Otra del revés. Bien fuertes. Otra. Y, por mucho que me averguence, si, se me ponía dura. Por eso, partiendo de esa idea, me pone el imaginar esa situación pero a más largo plazo. Echándome de la cama cuando le diese la gana. Haciéndome dormir en el suelo durante varios dias, con la amenaza de una paliza si no lo hago. O irse de vacaciones con su amante y dejarme solo.

Las últimas veces que ha venido su amante a follar, ella me ha dejado en una habitación, mientras a ellos les he tenido que oir como follaban. Y he de admitir, que me encanta que me traten así. Sin molestar.

Con la idea de los malos tratos, lo que me excita es la idea de que ella me dejase marcas en el cuerpo. Ir marcado por ahí, que se vea que hay alguien que tiene los derechos de propiedad. Siendo tratado como una mierda simplemente porque a los dos nos divierta.